La propaganda de la derecha y la veracidad científica en el caso Schiavo

7 April 2005

Un lector le ha enviado al WSWS la carta sobre el caso de Terri Schiavo. La carta sigue abajo y luego sigue la respuesta de David North, Secretario Nacional del Partido Socialista por la Igualdad (EE.UU.). La lectora, CR, escribió su carta como respuesta al artículo de Patrick Martin titulado, " ‘La cultura de la vida' o la cultura de la mentira: intercambio con lectores del WSWS sobre el caso de Terri Schiavo". El señor Martin le respondía a otra carta anterior de CR, entre otros. El WSWS publicó este intercambio de cartas en su inglés original el 28 de marzo del presente. Desde ese entonces, la Sra. Schiavo ha fallecido. Debido a que el intercambio consiste de temas fundamentales sobre el caso, creemos que todavía es pertinente y, por consiguiente, lo publicamos abajo".

Me puse muy triste cuando leí el análisis de ustedes acerca de las personas que defienden a Terri Schiavo y presumo que caigo en esa categoría de individuos cuya respuesta se basa en la ignorancia. Me enferma que ustedes hayan tratado de convertir esto en un debate político. Citan trozos de mi carta luego de declarar que recibieron una pila de cartas y hacer todo lo posible para sugerir que todos los que respondimos al artículo de ustedes éramos fundamentalistas cristianos malinformados. Quiero expresarles que no soy cristiana. También me gustaría informarles que soy una socialista que reside en el Reino Unido y que durante los últimos tres años he dependido del sitio [de la malla] de ustedes para el análisis de los sucesos mundiales. Siempre he sido admiradora de los artículos del WSWS. Pero esto me ha dejado enfermiza.

Me gustaría informarles que soy madre de una niña que se alimenta a través de la gastrostomía, pues sufrió daño al cerebro cuando tenía cuatro meses de edad. Pienso, pues, que he tenido bastante experiencia como para comentar sobre la llamada diagnosis EVP. Mi hija tiene ahora nueve años de edad y siempre dependerá de mí totalmente para su cuido. Fácilmente se le podría diagnosticar que padece de EVP [Estado Vegetativo Permanente], pero, igual que Terri, tiene capacidad cognitiva, está consciente de su familia y de nuestros amigos, y puede comunicar sus necesidades. He visto las vídeocintas de Terri. ¿Las han visto ustedes? En esas cintas he visto a una mujer que que reacciona de manera similar, a pesar de haber quedado incapacitada por el daño su cerebro, a quien la cuida y a sus padres.

En segundo lugar, es incorrecto que le atribuyan a la prensa derechista la reacción de aquellos que desean que Terri sea tratada con dignidad. En la prensa convencional, y en el internet, la mayoría de los periodistas de la izquierda y de la derecha continúan distorcionando y tergiverzando la verdad. He estado siguiendo la vida de Terri durante los dos últimos años y me he dado cuenta que los periodistas de ambas alas de la gama política son indolentes en sus reportajes y citan como fuentes a funcionarios y a Michael Schiavo. Rara vez se le ha permitido a los padres expresar sus opiniones y sentimientos acerca del caso de Terri. El artículos de ustedes no ha sido la excepción. He leído exactamente los mismo puntos de ustedes en la prensa de la derecha. Esto me ha dejado sorprendida.

Quizás a un lector que no tenga conocimiento previo del caso de Terri Schiavo le parezca que el artículo de ustedes es bien documentado y que se basa en una investigación de calidad. Fue esa la razón por la cual les escribí con las esperanzas de que ustedes por lo menos tratarían de encontrar el tiempo para examinar la situación de manera más profunda. Me siento decepcionada de que no lo hagan hecho y que han elegido representar erróneamente quien soy y a las ideas por las que abogo. Me siento totalmente humillada por la manera en que se valieron de mi carta para hacerme parecer no sólo como que estoy mal informada, sino como que soy una militante cristiana fundamentalista.

La opinión de ustedes es obviamente hóstil a Terri y a sus padres. Si deseamos que Terri "muera con dignidad", ¿por qué no administrarle una inyección mortífera y acabar con todo de una vez? Dejarla morir lentamente por medio de la deshidratación y el hambre es lo más cruel que se pueda imaginar. Es esta la imagen que yo, como ser humano y madre, no me puedo sacar de la mente. Si la idea es dejar que muera con dignidad, ¿por qué entonces no cometer eutanasia? Además de habérsele quitado el tubo, a Terri no se le permite el agua ni los alimentos bucalmente. A los animales se les trata con mayor dignidad.

Lamento que ni siquiera hayan encontrado el tiempo para responder a mi carta inicial.

Atentamente,

CR

25 marzo 2005

Estimada Ms. R,

Usted afirma en su carta del 25 de marzo que el World Socialist Web Site ha "tratado de convertir [el caso de Terri Schiavo] en un debate político" y que semejante acción la dejado enfermiza. Si usted no aprueba de la manera en que el tema de la condición médica de Terri Schiavo ha sido politizado, sería más adecuado que dirigiera su ira hacia otros: principalmente (1) all gobernador de la Florida, Jeb Bush, quien antes de las elecciones presidenciales se unió al Caso Schiavo en el otoño del 2003 e hizo tragar a la legislatura del estado la "Ley de Terri" para de cimentart a la base evangelista de extrema derecha del Partido Republicano; y (2) al jefe de la mayoría Republicana en el Senado de la nación, Tom Delay, quien trató de explotar el Caso Schiavo para desviar la atención de los innumerables escándalos de corrupción de que ha sido imputado; y (3) al Presidente George Bush, cuya extraordinaria y flagrante intervención anti-constitucional en el caso tenía su objetivo: darle nuevas energías a su base religiosa reaccionaria para contrarrestar la amplia oposición popular a la política social de su gobierno, sobretodo sus agresiones contra el Seguro Social.

Sin la intervención de estas fuerzas políticas, el destino de la Sra, Schiavo pudo haber sido decidido—tal como sucede en miles de casos todos los años en hospitales a través de Estados Unidos (y he de añadir al Reino Unido)—por su esposo en consulta con los médicos. Rara vez atraen estos casos la atención de personas que no sean la familia, los doctores y enfermeras que cuidan al paciente. La tragedia de Terri Schiavo es que el conflicto en su familia, aparentemente desatado por una disputa acerca de dinero, se intensificó hasta convertirse en una batalla pública que puso al destino de esta mujer, cuya vida consciente terminó hace más de quince años, en manos de las capas más reaccionarias, más ignorantes, más deshonestas y de menos escrúpulos de Estados Unidos.

Usted nos dice que es socialista y que por mucho tiempo ha sido lectora del WSWS y que ha dependido de sus análisis de la situación mundial por tres años. Esta información nos sorprende, porque su carta inicial (a la cual sí que respondimos) se basaba casi completamente en información errónea o inventada por elementos fundamentalistas neo-fascistas que han estado dirigendo la campaña de "Salvar a Terri". La carta de usted cita, selectivamente y sin ningún sentido de crítico, un informe grotescamente falso escrito por Barbara Weller, abogada derechista de la familia Schindler, acerca de una visita al cuarto de Terri en el hospital para casos terminales. Este informe fue publicado por la prensa bautista y pinta a la Sra. Schiavo como si fuera una mujer joven más que ha quedado más o menos incapacitada y que puede comunicarse intensamente con su familia. El informe indica que ella ansiosamente espera el resultado de los esfuerzos de sus padres para obstruir su inevitable y "sangrienta ejecución".

Este cuento compagina muy bien con la mitología del movimiento fundamentalista neo fascista, que trata de excitar a sus partidarios ignorantes, superticiosos e ilusos con lúridas imágenes del martirio inminente de la Sra. Schiavo. Nada de lo que la Sra. Weller escribe tiene algún parecido a la realidad de la condición médica de la Sra. Schhiavo. Por ejemplo: "Terri estuvo de buen espíritu esa mañana. El humor en su cuarto era jovial...Suzanne y yo estábamos conversando, haciendo chistes y riéndonos con Terri, quien iba a Washington, D.C., a prestar testimonio ante el Congreso, lo cual quería decir que el marido de Terri, Michael, por fin iba a tener que arreglarle su silla de ruedas". Esta carta asevera que Terri gritó, "¡Yo quiero vivir!" Desde ese entonces, la prensa estadounidense ha citado por doquier esa presunta súplica. Claro, la Sra. Schiavo nunca pudo haber dicho semejante cosa ni nada similar, pues hace tiempo que su corteza cerebral fue destruída. Pero estas palabras pueden hacer estremecer a cualquiera. Después de todo, "Yo quiero vivir" es el título de una famosa película del 1959, en la que la fallecida actriz, Susan Hayward, jugó el papel de una mujer condenada a morir horriblemente en la cámara de gas.

Según la segunda carta suya, parece que su aceptación de la línea equívoca derechista en cuanto a la condición de Terri Schiavo se basa en la experiencia personal que ha tenido como madre de una niña de nueve años de edad quer sufrió daño físico al cerebro cuando tenía cuatro años de edad. Usted escribe lo siguiente: "Fácilmente se le podría diagnosticar que padece de EVP [Estado Vegetativo Permanente]; sin embargo, igual que Terri, tiene capacidad cognitiva y está consciente de su familia, de nuestros amigos y puede comunicar sus necesidades". Acepto sin ninguna duda la descripción que usted ha dado de las capacidades de su hija. Pero si su hija tiene capacidad cognitiva y está consciente, entonces no se parece en nada a la Sra. Schiavo. Si la hija suya está consciente y puede comunicarse conscientemente, entonces no se encuentra, afortunadamente, en un estado vegetativo. Pero la Sra. Schiavo sí que lo está. Todos los neurólogos que la han examinado están de acuerdo con que las secciones de su cerebro que dirigen la capacidad intelectual y emocional consciente no funcionan.

El diagnóstico médico que usted le ha hecho a la Sra. Schiavo parcialmente en videocintas breves editadas por la familia Schindler y que la prensa ha presentado por televisión. Usted escribe: "En esas cintas he visto a una mujer que que reacciona de manera similar, a pesar de haber quedado incapacitada por el daño su cerebro, a quien la cuida y a sus padres".

Como persona que ha tenido que luchar con un daño físico grave al cerebro, usted debería estar familiarizada con las características muy concretas del estado vegetativo. La vídeocinta a la que se refiere es propaganda, y sólo puede persuadir a aquellos que no saben nada del EVP. Permítame citar un documento científico publicado por el Royal College of Physicians [Academia Real de Doctores Médicos] de Inglaterra. Este documento, titulado "El estado vegetativo: su diagnosis y su cuido", declara lo siguiente: "Una paciente en el estado vegetativo (EV) a veces parece estar despierta, y padece de ciclos en que abre y cierra los ojos como su estubiera durmiendo profundamente y en que despierta. Pero si se le observa más meticulosamente, se puede notar que no da señales de estar consciente o que la mente no ‘funciona'. Específicamente, no se puede comprobar que la paciente puede percibir sus alrededores o hasta su propio cuerpo, o que puede comunicarse con otros o expresar sus intenciones".

Las reacciones faciales de la Sra. Schiavo que la vídeocinta muestra de ninguna manera refutan la diagnosis de EVP. Según la descripción del Royal College of Physicians, "Los pacientes en estado vegetativo tienen ciclos de dormir y despertar, y también pueden hacer varios movimientos espontáneos, inclusive mascar, moler los dientes, tragar, mover los ojos sin fijarlos, así como también mover las extremidades sin algún propósito consciente. También mueven la cara; se ríen o hacen muecas; vierten lágrimas; o gruñen o gimen sin razón conocible...Es raro que un paciente en el Estado Vegetativo [EV] pueda seguir un objeto en movimiento por más de una fracción de segundo, o que fije la vista sobre cierto objeto, o que reaccione a algo que lo amenaza".

El análisis del Royal College of Physicians explícitamente hace la distincción entre, por una parte, el paciente en Estado Vegetativo y, por otra, la persona que está "mínimamente consciente", "mínimamente receptiva" o que "apenas puede percibir", como suele suceder con "pacientes que muestran una evidencia muy mínima pero bien definida de estar conscientes a pesar de daños cognitivos profundos".

En cuanto a la diagnosis de que Terri Schiavo sufre de EVP, ésta ha sido establecida sin duda alguna. Tal como explicara el Tribunal Federal de Segunda Instancia, basándose en un repaso minucioso de los expedientes médicos de la Sra. Schiavo:

"La evidencia es preponderantemente a favor de que Teresa se encuentra en un estado permanente o insistente. Es importante comprender que un estado insistente no es simplemente lo mismo que estar en coma. Ella no duerme. Tiene ciclos en la que aparentemente está despierta y dormida sin ninguna percepción o consciencia. Cuando respira, a menudo gime. Teresa sufre contracciones severas de las manos, los codos, las rodillas y los pies.

"Durante la última década, el cerebro de Teresa se ha deteriorado debido a la falta de oxígeno que sufrió cuando le dio el infarto cardíaco. Para mediados del 1966, las tomografías computarizadas de su cerebro mostraban que su estructura sufría de una anomalía severa. Actualmente, gran parte de la corteza cerebral simplemente ha desaparecido y sido reemplazada por fluidos de la espina dorsal. La medicina no puede curar semejante condición. A menos que Dios intervenga con un verdadero milagro y reconstruya su cerebro, Theresa siempre permanecerá en un estado inconsciente y de reflecciones automáticas, totalmente dependiente de otros para alimentarse y cuidar sus necesidades más personales. Podría permanecer en este estado por muchos años".

Este dictamen del Tribunal Federal es un resumen de los verdaderos hechos científicos que se han establecido pertinentes a la condición física y psicológica de la Sra. Schiavo. En toda la propaganda lúrida de la derecha evangélica, que la prensa felizmente y de buenas ganas ha propagado, no ha aparecido un sólo hecho que dispute la diagnosis de los médicos que verdaderamente han examinado a Terri Schiavo. Los pocos doctores que han negado la validez de la diagnosis de EVP tienen vínculos a organizaciones evangélicas fundamentalistas.

Mientras usted en su carta trata de sugerir que está por encima de la división entre la izquierda y la derecha referente al caso de Terri Schiavo, su lógica se basa completamente en las falsificaciones y las mentiras rotundas de la extrema derecha. Usted hace la siguiente declaración que nos deja atónitos: "Rara vez se le ha permitido a los padres a expresar sus opiniones y sentimientos acerca del caso de Terri". ¿A qué se refiere usted? El punto de vista de los Schindlers aparece por todos Estados Unidos todos los días y todas las noches, propagado por los rábidos perros de ataque del imperio de prensa de Rupert Murdoch, y una cantidad sin cuenta de anfitriones fascistas de programas de conversación por la radio. Más bien, este caso llegó a convertirse en una controversia pública sólo porque los Schindlers trataron de obtener el apoyo de grupos derechistas.

En un largo artículo sobre la evolución de la disputa entre los padres y el esposo de Theresa Schiavo, el New York Times escribe lo siguiente: "La ira del Sr. Schiavo se intensificó a medida que los Schindlers recurrían al público para ganarse el apoyo de grupos religiosos, de las cadenas de prensa y, por útimo, del Gobernador Jeb Bush".

Con la ayuda del gobierno de Bush en la Florida y en Washington, para no mencionar los cientos de miles de dólares invertidos en la campaña "Salvar a Terri"—campaña de prensa auspiciada por la extrema derecha—la verdad y la realidad han sido puestas de cabeza. La mentira más odiosa de todas es que los padres de Terri Schindler han actuado para defender los intereses de su hija. Este no es el lugar para ofrecer un análisis de la manera tan dolorosa en que los padres, dados los verdaderos hechos de la condición de Terri Schiavo, han actuado tan horriblemente ciegos a los intereses y a la dignidad de su hija: con una mezcla de amor malversado, la desesperación personal, el auto engaño, el egoísmo, el resentimiento de su yerno y el fanaticismo religioso. Pero vale la pena reiterar—justamente porque a este aspecto del caso rara vez se le menciona—que la decisión de ponerle paro a los instrumentos que la mantinen viva se basa en una decisión del tribunal basada "en evidencia clara y convincente que Theresa Schiavo está en un Estado Vegetativo Permanente y que la misma Theresa, si tuviera la capacidad para hacer sus propias decisiones, eligiría terminar los procesos que le prolongan la vida".

Si usted es socialista como asevera que es, es la responsabilidad suya de basar sus opiniones en la razón y en el análisis de los hechos. El World Socialist Web Site de ninguna manera retracta nada de lo que previamente haya escrito sobre el Caso Schiavo, y le instamos que reconsidere su opinión.

Atentamente,

David North