Festival Internacional de Cine de Toronto 2014—Parte 3

Guerra Drone en Buena muerte ... y una entrevista de mesa redonda con el director y guionista Andrew Niccol y el actor Ethan Hawke

por David Walsh
8 octubre 2014

Este es la tercera de una serie de artículos dedicados al reciente festival de cine de Toronto (septiembre 4-14) . La parte 1 fue publicada el 24 de septiembre y la parte 2, el primero de octubre.

Buena muerte

Los ataques aéreos de las fuerzas armadas de Estados Unidos y la CIA [Agencia Central de Inteligencia] han matado a miles de civiles en Afganistán, Pakistán, Yemen, Somalia y otros países. Las barbáricas lluvias de bombas y misiles que han aumentado drásticamente durante el gobierno de Obama, son ilegales bajo las leyes de Estados Unidos e internacionales y vienen siendo crímenes de guerra.

Reprieve, la organización británica de derechos humanos, dijo, "Hasta la fecha, Estados Unidos ha utilizado aviones drones para ejecutar sin juicio unas 4,700 personas en Pakistán, Yemen y Somalia (sin haberles declarado la guerra). El programa de drones de EE.UU. "es una guerra encubierta de la CIA".

Un artículo publicado en abril del 2014 en la revista Rolling Stone observó, "El pueblo de Yemen puede oír la destrucción antes de que llegue. En las ciudades, pueblos y aldeas de esta nación al extremo sur de la Península Arábiga, el aire vibra con el sonido de los aviones drones estadounidenses que sobrevuelan. El sonido es algo constante y terrible ... Más de la mitad de los 24,8 millones de ciudadanos (milicianos y civiles de Yemen por igual) sienten su efecto todos los días".

Nacido en Nueva Zelanda el director y guionista Andrew Niccol ha tomado el tema de la guerra de aviones no tripulados, con resultados mixtos, pero a menudo intrigantes, en Buena muerte [Good Kill], con Ethan Hawke, Bruce Greenwood, Zoë Kravitz y January Jones.

El comandante Thomas Egan (Hawke) es un ex piloto de combate y veterano de la guerra de Irak, quien operara drones sobre Afganistán, Pakistán y otros países desde un tráiler en una base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cerca de Las Vegas. Después de matar gente por control remoto 12 horas al día, regresa a su muy ordenada casa y a su familia en un suburbio de la ciudad, un poco irreal. "Ahora me voy a casa para una barbacoa", dice con sarcasmo después de un turno de trabajo asesino.

Buena muerte

Su superior, el teniente coronel Jack Johns (Greenwood), se resigna al interminable conflicto: "No me pregunte si es una guerra justa. Es simplemente una guerra”. Dos de los cuatro de los miembros del equipo repiten cosas similares, de forma especialmente vulgar y creen las razones que el gobierno de Estados Unidos les da; algo así como, "los 'terroristas' nos odian por nuestra libertad y por nuestra forma de vida". El cuarto miembro, la aviadora Vera Suárez (Kravitz), es diferente. Ella es capaz de ver a través de muchas de las mentiras.

La película está ambientada en el 2010 y se centra en el aumento de ataques aéreos por parte de la administración Obama y en la transferencia del control de los ataques a la CIA, representada por la voz sin cuerpo (Peter Coyote) de "Langley".

Las atrocidades se acumulan. La tripulación, con el objetivo de bombardear una fábrica de bombas, mata a dos niños. "Continúa compartimentalizando", le dicen a Egan. Pero él responde, "yo soy el que apretó el gatillo". La CIA, una vez que se hace cargo, comienza a ordenar "bombardeos firmados", es decir, los ataques basados en los comportamientos sospechosos que los funcionarios estadounidenses creen que la gente tiene o simplemente por la asociación de las futuras víctimas en algún momento u otro con los presuntos "terroristas".

Cuando un ataque sale mal, el oficial de la CIA le dice con suavidad a la tripulación, lo mismo que el gobierno de Estados Unidos le repite al público, "Nadie lamenta la pérdida de vidas inocentes más que nosotros." Después de un atentado mortal, el oficial ordena un "chequeo", el famoso "doble toque," en otras palabras, un ataque a los que responden al primer ataque. "En nuestra opinión, nuestra acción es proporcional", explica, "una defensa preventiva legítima que es aprobada por el gobierno". La voz y las órdenes que da son monstruosamente frías.

A raíz de uno de estos ataque, Suárez se acerca y pregunta: "¿Qué no es esto un crimen de guerra, señor?" y sugiere "Eso es lo que hacen los terroristas", y señala amargamente de que esto es al parecer por lo que ahora "se dan los premios Nobel de la Paz".

En una escena posterior, la CIA ordena el bombardeo de un grupo de hombres cerca de un mercado. Johns pregunta con incredulidad: "¿Quiere que matemos a esa multitud?" Los hombres, se le informa, representan "una amenaza inminente".

Hay una buena cantidad de material similar, bastante potente. Como la publicidad de la película sugiere, Egan comienza "a cuestionar la misión. ¿Está él creando más terroristas que los que está matando? ¿Está luchando una guerra sin fin?" Se le hace cada vez más difícil continuar, tanto en el trabajo como en el hogar.

Buena muerte

En quizás la más conmovedora escena de Buena Muerte, en el patio de su casa, Egan le pregunta a su esposa, Molly (Jones), "¿Quieres saber sobre mi trabajo?" Y procede a describir cómo él y su equipo volaron una casa, a pesar de que el supuesto oficial talibán no estaba allí. "Vi como los vecinos comenzaban a sacar los cuerpos de los escombros", después "bombardeamos el funeral". Una lágrima corre por la mejilla de su esposa y reposa la cabeza sobre su hombro.

Hay partes débiles en la película también. Un argumento secundario sobre el deseo de Egan de volver a volar aviones reales de combate no es especialmente convincente. La crisis en el matrimonio de los Egans que se desarrolla, mientras que sin duda (o tal vez precisamente por eso) está basada en anécdotas sobra la vida real de soldados, tiene algo un poco formulista y predecible.

Lo más significativo es la presencia recurrente de un personaje talibanes, un violador, lo cual es una concesión evidente a la campaña de propaganda oficial. La oposición a los crímenes horrendos de guerra cometidos por el imperialismo estadounidense no se basa en el apoyo al fundamentalismo islámico o a cualquiera de los regímenes que el gobierno estadounidense se dispone a eliminar. El tratamiento de estos elementos reaccionarios es la responsabilidad de los afganos, paquistaníes o yemeníes; no pueden ser objeto de subcontratación al gobierno de los EE. UU., las fuerzas militares y la CIA, que son en muchos casos, incitados y financiados por tales movimientos o regímenes.

El invento del guionista y director Niccol del talibán “malo” en Buena muerte forma parte de la razón para argumentar, como lo hizo en la entrevista de mesa redonda que se incluye a continuación, que la guerra de aviones drones de EE.UU. tiene ciertos "aspectos ventajosos."

No obstante, y es muy a su crédito que Niccol (el escritor de El show de Truman [The Truman Show] y el escritor y director de Gattaca y S1m0ne) haya llevado a cabo este proyecto a pesar de las considerables probabilidades negativas. Esta es la primera gran película de Estados Unidos que ha tratado de representar esta ley política criminal y sus consecuencias tanto para las poblaciones atacadas y para el pueblo estadounidense, aun cuando los cineastas (ver también más adelante) no esten dispuestos a enfrentar todas las consecuencias de su propio esfuerzo.

Una conversación con Andrew Niccol y Ethan Hawke:

Yo participé, junto con un número de otros periodistas, en una mesa redonda en Toronto el 9 de septiembre con Andrew Niccol y Ethan Hawke. La siguiente es una versión ligeramente editada de esa conversación:

Periodista 1: ¿Fue [Buena muerte] difícil de hacer?

Andrew Niccol en el 2014 Festival de Cine de Toronto [Crédito: WireImage/Getty]

Andrew Niccol: Sí. Es difícil hacer una película militar sin el apoyo de los militares. Así que esto significa que uno mismo tiene que encontrar esa maquinaria. Yo hablaba con consultores de aviones drones, a los que tuve mucha suerte en conocer.

Periodista 1: ¿Así que se acercó a los militares de EE.UU., y que, presumiblemente, le dijeron, 'No, gracias'?

AN: Sólo dijeron que no. Eran educados, pero declinaron cortésmente.

Periodista 2: En la película, hay "bombardeos firmados".

AN: Esto está bien documentado. Yo no inventé el lenguaje, es el lenguaje de la CIA. Para pasar, como el personaje lo dice, de un "bombardeo de personalidad" a un "bombardeo firmado", lo que esto significa es que, si usted está parado junto a un terrorista, es muy probable que usted es un terrorista, esa es su firma, lo que probablemente lo convierte en presa fácil.

Periodista 3: Hay un paralelo entre su hogar y su trabajo [de Egan]. ¿Hubo un intento de mostrar cómo tendemos a desprendemos de las consecuencias?

AN: Esta es la nueva realidad para nuestros pilotos, nuestros soldados. Tienen esta vida esquizofrénica. Nosotros nunca antes en la historia de la guerra les hemos pedido a los soldados hacer esto, ir a la guerra de nueve a cinco, y luego irse a casa. No hay tiempo de descompresión; al siguiente día se levanta a hacer lo mismo otra vez. Así que lo que esto hace al estado sicológico de un piloto es algo inimaginable para mí.

Periodista 1: ¿Has hablado con los pilotos de aviones drones que han hecho lo que Ethan retrata en la película?

AN: Sí.

Periodista 1: ¿Y qué tipo de efectos dijeron que hubo en ellos?

AN: Hay un aspecto interesante en esto. Hablé con un operador de sensores [que trabaja con los pilotos] que definitivamente tiene TEPT [trastorno de estrés post-traumático] y dice que es cierto.

Hay otros que casi se sienten avergonzados de admitir que están afectados por TEPT. Ellos afirman que pueden compartimentar. Hay pilotos con aviones no tripulados más pequeños que utilizan una palanca de control como si estuvieran en Afganistán, pero que obviamente no están en Afganistán, lo que nos trae a otro punto, y luego regresan a sus departamentos en Las Vegas y juegan juegos de video por la noche. ¿Cómo es posible separar las dos cosas? Yo no podría hacerlo. Entonces está uno realmente desensibilizándose a sí mismo de la guerra.

Ethan Hawke: Lo interesante para mí es que esta película trata acerca de algo real. Tal vez la próxima película que Andrew y yo hagamos juntos, será acerca de un juego de video. Esto es lo que está pasando.

Ethan Hawke en el 2014 Festival de Cine de Toronto [Crédito: WireImage/Getty]

Siempre me interesa saber adónde van las películas, cómo van a ser dentro de 30 años. Y cómo serán las guerras. ¿Tendrán drones todos los países grandes? ¿Será Obama quien tenga miedo de salir de su casa? ¿Adónde va este juego?

Nadie habla sobre estos temas. Creo que es una magnífica línea cuando Zoe [Kravitz] dice que si ¿es por esto que “se dan los premios Nobel de la Paz ahora?" Es un gran momento.

David Walsh: Creo que es importante que usted haya planteado estas cuestiones. La escena en la que el funcionario de la CIA dice: "Estas operaciones nunca ocurrieron," es un reconocimiento de que se trata de actividades criminales, que son actividades ilegales.

AN: No es necesariamente eso. El ejército va a decir que se trata de "seguridad nacional".

DW: Ellos dicen eso, pero su película, aunque usted no haya pensado en todas sus consecuencias y vínculo o no, está diciendo que son o pueden ser actividades criminales.

AN: Está bien documentado que los EE.UU. ha bompardeado intencionadamente funerales. Para mí, eso es pasarse de la línea. Por supuesto, ellos lo justifican diciendo: "¿Quién va al funeral de un terrorista, excepto otros terroristas?" Para mí, eso va mucho más allá. Además, un bombardeo de primera respuesta, algo que el IRA [Ejército Republicano de Irlanda]solía hacer, que Hamas hace, en mi opinión va más allá de los límites. Eso es demasiado.

Yo trato de caminar una línea recta, porque también hay aspectos beneficiosos del programa de aviones sin piloto. Por el hecho de que son tan precisos, es posible no bombardear multitudes de personas. Si tenemos la dirección correcta, y damos en el blanco legítimo, eso lo entiendo.

Si nos fijamos en E. I. [Estado Islámico de Irak y Siria], por ejemplo. Probablemente no hay nadie sentado aquí que diga que un hombre que decapita a alguien, si tiene usted a la persona culpable... ¿no ordenaría un ataque aéreo sobre él?

DW: ¿Pero quién creó E. I.? ¿Quién incitó el fundamentalismo islámico desde hace 50 años, que se remonta a la Hermandad Musulmana?

AN: Sí. Esa es la otra cosa que realmente me interesa; Afganistán es la guerra más larga que ha tenido Estados Unidos., 13 años. Vietnam duró 10. La guerra de Irak duró ocho.

DW: Ahora hay una nueva guerra de Irak.

AN: Exactamente, hay una nueva guerra que viene. ¿Cuándo vamos a decidir que no debemos estar en esa parte del planeta? ¿O vamos a decidir eso alguna vez? ¿Va a ser esta una guerra sin fin? Es una pregunta muy complicada y no tengo la respuesta, pero al menos vamos a hablar de ello, lo que creo que es importante. Saber qué se está haciendo en nuestro nombre es importante.

EH: Con la llamada "guerra contra el terror" realmente se entra en territorio orwelliano, porque ¿quién define qué es libertad? ¿Y la libertad de quién? La gente de allí sin duda no se siente libre.

Tengo un hermano que está en el ejército; mi madre está en el Cuerpo de Paz [Peace Corps] y trabaja en Bucarest y lucha contra el racismo en contra de los gitanos, tratando de hacer que los niños vayan a la escuela. Una de las cosas de que habla a menudo es que si tomáramos todo ese dinero [que se gasta en la guerra], y se usara para enseñar a todos los chicos de ahí, el terrorismo terminaría mucho antes que bombardeándolos. Ese es el tipo de diálogo pacifista que mucha gente no quiere oír.

AN: Cuando se habla de la "guerra contra el terror", nosotros estamos aterrorizando para alcanzar dichos objetivos. En Waziristán (en el noroeste de Pakistán y al este de Afganistán), la gente no se reúne en grupos, incluso para reuniones en el ayuntamiento, ya que se podría percibir que están conspirando contra los intereses occidentales.

Así que cuando el personaje de Ethan habla de la gente que tiene miedo de los cielos azules porque es cuando los drones vuelan, es cierto. La gente no quiere salir afuera, no quieren rescatar a las personas heridas en un bombardeo... no se aparecen, porque tienen miedo de ser atacados de nuevo.

DW: Eso plantea la pregunta, ¿es acerca del "terrorismo", o se trata de sembrar el terror en toda una población?

AN: Correcto.

EH: O culpar a toda una población entera por lo que unos pocos han hecho, que es lo que la gente de allá muchas veces piensa de nosotros también.

AN: Cada vez que se mata a un terrorista, se dan a luz a diez más; esto sin duda es contraproducente.

DW: ¿Puedo preguntar si es difícil hacer películas con mente crítica? ¿Hay algo emergente, o es igual de difícil como siempre?

AN: Oh, es probablemente más difícil. Ethan y yo estábamos discutiendo Gattaca [película de ciencia ficción de 1997, escrita y dirigida por Niccol y protagonizada por Hawke]; hoy en día no pudríamos hacerla en un estudio. De ninguna manera.

EH: De ninguna manera. Ni siquiera se podría empezar a tratar. No importaría quien participara en ella.

Periodista 1: ¿Por qué es tan difícil?

AN: Es mucho más fácil hacer dinero, mucho dinero, haciendo libros de historietas.

EH: Todo comenzó con Tiburón [Jaws, 1975]. Mucho se ha escrito acerca de esto. Aprendieron a inundar y saturar [al público]... Es curioso, las películas Transformers [Transformers] hicieron un montón de dinero, y nunca he conocido a nadie a quien le haya gustado ninguna de esa serie. Hay mucho que decir acerca del poder de la publicidad y el poder que tiene para crear la sensación de que esto es lo que se supone que debemos ver.

Hay un ensayo del [escritor checo, Milan] Kundera, en el que dice que en su propia vida fue testigo del nacimiento de una forma de arte y luego la vio devorada por las grandes empresas. Hace una broma que lo que califica como una película artística hoy en día es muy inferior a lo que calificaba como una película artística en 1960.

En 1960, los artistas empujaban los límites del realismo y la narración, que era una forma de arte que emocionaba. Mientras que la literatura ha encontrado vías para esto, la industria del cine no ha encontrado una vía... Yo soy un actor dramático, así que casi me siento empujado fuera del ambiente durante los últimos diez años porque hay películas de acción y películas de suspenso. La mayoría de los estudios ya no hacen más dramas. Solamente hacen un drama si creen que podría ganarles un Premio de la Academia [Academy Award], si la dirige [Steven] Spielberg o alguien por el estilo.

DW: Y sin embargo, cuando voy al cine, no observo mucha satisfacción en el público.

EH: Yo tampoco. Todos salen de la película insatisfechos. No nos sentimos bien después. Tengo que tratar de hacer otras cosas que hagan dinero pare que si Andrew quiere contratarme para esto, pueda hacerlo. Si Andrew pudiera conseguir al tipo que estuvo en la última película de Marvel [la compañía Marvel Comics], conseguiría más dinero.

Periodista 1: ¿Le han ofrecido una de esas películas a usted?

EH: He estado haciendo esto desde que tenía 13 años. Me han ofrecido cosas aquí y allá. Cuando you era más joven, era increíblemente arrogante y pensaba que esas ofertas siempre vendrían. Si uno no le hace ganar dinero a la gente, no nos quieren.

Vale la pena probar proyectos como éste. Hay tanta atracción hacia la mediocridad en la vida. Todo mundo quiere que sigamos las reglas y hagamos mucho dinero. Vale la pena intentarlo. Se mostró la película en Venecia [en el festival de cine] y fue mucho más trabajo de lo que todos esperábamos, pero esta es la película que Andrew quería hacer y ahora existe; es difícil hacer que la gente hable de temas serios y es demasiado trabajo.

Hay un gran interés... si Andrew utilizara su mente imaginativa para ello; en lugar de un piloto de avión no tripulado, [alguien] que pudiera volar y tuviera súper poderes... Lo que quiero decir es que me siento bendecido y muy agradecido, y creo en este momento de mi vida, una vez más, que vale la pena probar. A veces el mundo nos golpea, y sentimos como si nada más funcionaría jamás.

Periodista 2: No sé si todos los pilotos de aviones drones están en Nevada. ¿Podría decirme algo sobre Las Vegas?

AN: Hay una razón muy práctica por la cual los militares instalaron una base militar cerca de Las Vegas. La razón por la que lo hicieron es porque las montañas cercanas a Las Vegas se parecen mucho a Afganistán. Y así es como pueden entrenar. Además, cuando estamos conduciendo de Las Vegas hacia Los Ángeles, utilizan nuestros coches para divertirse durante la práctica, sólo para seguirlos. Nosotros no podemos ver el avión no tripulado, pero ellos nos sí pueden ver.

Continuará