Huelga de masas llega a quinto día en Matamoros, México

Miles se reúnen en asamblea masiva según se expande el paro en maquiladoras

por nuestros reporteros
18 enero 2019

A medida que más plantas manufactureras se unen a la huelga en Matamoros, México, más de 70.000 trabajadores se están enfrentando a amenazas de despidos masivos y cierres de planta por parte de los empleadores y están avanzando su lucha contra la desigualdad social.

Asamblea de masas en la plaza de Matamoros (crédito: Esteban Martínez)

En medio del silencio por parte de los medios mexicanos e internacionales, la burguesía está demostrando un profundo temor a que la rebelión de los trabajadores de las maquiladoras en Matamoros, quienes producen autopartes y otros productos que son suministrados a las principales empresas en América del Norte, Europa y Asia, inspire a los trabajadores a asumir la misma lucha en el resto de la franja industrial fronteriza entre EUA y México y que se propague por todo el continente norteamericano y más allá.

Durante el fin de semana, los trabajadores afiliados al Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (SJOIIM) decidieron en asambleas masivas y discusiones en redes sociales realizar un paro en desafío al sindicato y al Gobierno de Matamoros controlado por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Los Gobiernos estatal y local y los oficiales sindicales han asumido la postura de negociar en nombre de las compañías, exigiendo que se acabe el paro y defendiendo las maniobras de las compañías de infringir los contratos y seguir extrayendo ganancias masivas a partir de la superexplotación de los trabajadores de las maquiladoras, quienes ganan en promedio 176 pesos (9 USD) por día.

Al menos cinco trabajadores le han confirmado al Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS que los oficiales del SJOIIM estaban intimidando a los trabajadores con una declaración de autenticidad dudosa de que la Secretaría de Trabajo del estado de Tamaulipas había declarado los paros ilegales. Más allá, transmisiones en vivo compartidas en línea por los trabajadores denunciando a los oficiales del SITPME (conocido como el sindicato de Mendoza) de amenazar con despidos y violencia a los trabajadores que se unieran al paro.

En respuesta, cada vez más trabajadores de ambos sindicatos y otros más pequeños se han unido a la huelga, y muchos están exigiendo que los sindicatos “se vayan”.

Una declaración distribuida por los trabajadores en huelga en la planta de Trinodex el miércoles dice: “Hoy tenemos una única oportunidad que nunca jamás volveremos a tener, todos nosotros los obreros estamos todos en desacuerdo con las injusticias del sindicato y las cuotas que nos quitan semanalmente, hoy podemos luchar por un cambio todos unidos. No tengamos miedo y no hay que dejarnos que nos intimiden ”.

Más temprano en el año, el Gobierno de AMLO y las organizaciones patronales acordaron implementar un aumento del 100 por ciento al salario mínimo en las ciudades industriales a lo largo de la frontera, principalmente para alimentar las ilusiones en el nuevo Gobierno y disminuir las tensiones de clases. Los negociadores sintieron en ese momento que el papel sofocador de los sindicatos y las amenazas serían suficientes para imponer recortes a los bonos y otras prestaciones a cambio del aumento.

Cuando comenzó la huelga el sábado, los trabajadores inicialmente exigían el aumento del 100 por ciento. A fin de adoptar las demandas y prevenir que las protestas se escaparan de su control, el SJOIIM aceptó requerirles a las empresas un aumento del 20 por ciento y un bono de 32.000 pesos (1.700 USD).

Los trabajadores habían organizado una asamblea general en redes sociales para la tarde del miércoles llamando a deshacerse de la dirección del sindicato y discutir cómo continuar la lucha una vez que la fecha límite para pagar el bono expirara según el contrato laboral.

Las empresas han respondido con una escalada de intimidaciones, dejando en claro que ni siquiera considerarán las demandas de los trabajadores. El martes, la principal cámara empresarial del país, COPARMEX (Confederación Patronal de la República Mexicana), amenazó que, si la huelga continuaba, “las maquiladoras sin producción buscarían opciones a dónde irse a operar, por ejemplo al interior del país, donde la mano de obra sería más barata”.

Más tarde esa noche y la siguiente mañana, docenas de trabajadores en la planta Cepillos en Matamoros, algunos de los cuales han trabajado ahí por más de 20 años, fueron despiadadamente despedidos por no acordar a un aumento salarial del 6 por ciento.

El SJOIIM luego escenificó una fraudulenta maniobra antes de la asamblea, emitiendo un “emplazamiento de huelga” que requiere que los trabajadores se esperaran entre 6 a 10 días más antes de que comenzara “oficialmente” la huelga. Cuando un reportero le preguntó si la huelga de hecho comenzaría, el ampliamente despreciado líder del sindicato, Juan Villafuerte, respondió, “No sé”.

Las delegaciones de trabajadores de base presentes para este anuncio regresaron a sus plantas para informarles a los otros huelguistas acerca de la decisión del sindicato.

“El sindicato dio oficios para que empresas hicieran el paro laboral. Aunque no confiamos en el sindicato porque el Sr. Juan Villafuerte es un corrupto y de hecho ¡hoy vamos a pedir su renuncia porque ya no lo queremos! Al parecer [vamos a] poner otros o sino quitar para siempre sindicato”, declaró al WSWS una trabajadora de Autoliv llamada Mika.

Con sentimientos similares, los trabajadores comenzaron a marchar miles a la vez, desde los piquetes a la plaza central de Matamoros, en anticipación a la asamblea programada esa tarde. Para la mayoría, la caminata tomó más de una hora y, en algunos casos, los trabajadores decidieron dividirse, dejando a algunos para que se quedaran protegiendo las plantas y prevenir cierres patronales.

Conforme avanzaba la tarde, los trabajadores en la plaza comenzaron reportando sobre amenazas de despidos masivos y que habían llegado camiones a sus plantas para llevarse la maquinaria. No obstante, los miles que se reunieron en la asamblea se comprometieron a seguir luchando y expandir el paro. Una consigna popular de la huelga ha sido, “pueden correr a 10 o 20 de nosotros, pero no nos pueden correr a todos”.

Los trabajadores en huelga en Matamoros están dando un ejemplo poderoso para los trabajadores al otro lado de la frontera en los Estados Unidos y más allá. Muchos han expresado su apoyo a la lucha de los trabajadores mexicanos a través del Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS .

La empresa ATD amenaza a los trabajadores en paro con recibir una “falta y consecuencias que ello implica”.

Los trabajadores de EUA y México deben unirse para luchar "por la seguridad de sus empleos y un buen salario", dijo Steve, un trabajador de Fiat-Chrysler en Belvidere, Illinois. “Esas personas reciben pago de esclavos y merecen algo mejor. La razón por la que la mayoría de los mexicanos intentan cruzar la frontera es por un trabajo mejor pagado y beneficios para sus familias".

De manera similar, los trabajadores de Matamoros en contacto con el WSWS han expresado su apoyo para unirse a su lucha con sus hermanos y hermanas de clase trabajadora en toda América del Norte. Expresando disgusto por el anuncio de despidos y las concesiones masivas contra los trabajadores de GM en los EUA y Canadá, Mika, la trabajadora de Autoliv, declaró: “Solo me queda decirles que no se dejen, que lleguen hasta el final porque nos merecemos un sueldo digno".

July, una trabajadora en huelga en la planta Easy Way en Matamoros, llamó a los trabajadores de toda América del Norte a “que todos nos uniéramos y luchemos por lo que es justo. No pedimos más, solo poder tener un mejor futuro para nuestras familias. Unidos podremos lograr vencer a todos esos caciques que se han enriquecido gracias a esa esclavitud en la que vivimos ya que trabajamos más de 10 horas al día y sábados por un salario bajo que no nos alcanza".

Ya sea en México, Estados Unidos, Canadá o alrededor del mundo, las décadas de abusos continuos y austeridad presididos por políticos nacionalistas en quiebra política y sus aliados sindicales han demostrado que los trabajadores solo pueden defender sus derechos sociales y democráticos organizándose de manera independiente y luchando por construir un movimiento político internacional de la clase obrera para expropiar los medios de producción y la riqueza controlados por la clase capitalista y establecer los Estados Unidos Socialistas de las Américas.

El 9 de febrero, a las 2 de la tarde. los trabajadores automotores realizarán una manifestación en la sede mundial de GM en Detroit, Michigan, para oponerse a los recortes de empleos y las concesiones anunciadas por las compañías de autopartes y ensamblaje. Los trabajadores de todo el mundo pueden seguir y apoyar esta manifestación en Facebook aquí .

(Artículo publicado en inglés el 17 de enero de 2019)