En medio de provocación de EUA en la frontera con Venezuela

La prensa brasileña promueve a los generales en contra de Bolsonaro

por Miguel Andrade
4 marzo 2019

La intensificación de la provocación liderada por Estados Unidos en la frontera con Venezuela ha sido acompañada en Brasil por una campaña concertada de los medios de comunicación, a la que se unió la oposición oficial en el Partido de los Trabajadores (PT) y sus satélites pseudoizquierdistas, para retratar a los militares brasileños como capaces de ofrecer una alternativa política a la “locura” e “incompetencia” del presidente fascistoide Jair Bolsonaro.

El argumento central se ha basado en la supuesta "moderación" e "independencia" de los militares respecto de las políticas alineadas con los Estados Unidos propuestas por Bolsonaro, sobre todo con respecto al país vecino del norte, Venezuela, con los militares siendo presentados como supuestamente opositores del imperialismo de Estados Unidos contra el gobierno del presidente Nicolas Maduro.

Mientras que el general Hamilton Mourão, el vicepresidente brasileño, ha declarado en repetidas ocasiones que Maduro "debe darse cuenta de que tiene que irse", y el ejército brasileño está maniobrando con elementos disidentes en el ejército venezolano para derrocarlo, los medios corporativos y los expertos de "izquierda" que afirman oponerse al gobierno, han promovido la idea de que el ejército brasileño se opone a la operación de cambio de régimen de Estados Unidos.

Los medios corporativos, el PT y sus apologistas pseudoizquierdistas están imitando, paso a paso, la campaña del New York Times, el Washington Post y el Partido Demócrata en los Estados Unidos sobre la "falta de capacidad" de Donald Trump, valiéndose de la amplia oposición a las políticas de derecha del presidente electo de Brasil para impulsar un mayor control del estado por parte de los jefes militares más "racionales" y "confiables".

Esta campaña es notablemente unánime en las páginas editoriales y de opinión de los periódicos y semanarios más grandes e influyentes del país: Veja, O Globo, O Estado de S. Paulo, Folha de S. Paulo y El País y también en los “medios alternativos” pro-PT como Bra s il247, Carta Capital, Revista Fórum y GGN. Su argumento central es que la administración de Bolsonaro es una aberración producida por la estupidez de los votantes brasileños envenenados por "noticias falsas", y debe ser tomado en control por los "adultos en la sala": el vicepresidente y general Mourão y otros miembros militares nombrados por Bolsonaro a su gabinete.

En todos y cada uno de los casos, los medios de prensa consideran las veteranas carreras en las corruptas, asesinas y proimperialistas fuerzas de seguridad brasileñas como garantía de su fiabilidad y fortaleza.

La intensificación de esta campaña reaccionaria se pudo ver en la reacción unánime de los medios de comunicación y la oposición en las últimas dos semanas ante la crisis del gabinete causada por un informe de Folha el 10 de febrero de que el secretario general presidencial de Bolsonaro, Gustavo Bebianno —un alto cargo en el gabinete en Brasil—, pudo haber creado un plan para postular candidatos falsos con el fin de canalizar fondos públicos electorales a los miembros del Partido Social Liberal (PSL) de Bolsonaro.

Entre las pruebas presentadas en el informe se encuentran que los candidatos que recibieron los fondos obtuvieron pocos votos en comparación con sus gastos de campaña. Esto es muy dudoso y consistente con la campaña encabezada por Folha durante las elecciones, que afirma que las noticias falsas que promovieron a Bolsonaro a través de Whatsapp influyeron decisivamente en los votantes. La historia de "noticias falsas" de Whatsapp fue aprovechada de la manera más reaccionaria por el principal partidario de la pseudoizquierda del PT, el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), para solicitar que el Tribunal Electoral de Brasil prohíba el uso de la popular aplicación de redes sociales en todo el país en el período previo a la elección.

La historia de Folha sobre Bebianno, publicada mientras Bolsonaro se estaba recuperando de una cirugía relacionada con un atentado contra su vida durante la campaña, ofreció una visión notable del funcionamiento interno de los círculos dominantes brasileños y su promoción de los militares como la única legítima y fuerza política capaz en el país.

Si bien la historia inicialmente provocó un furor en los medios de comunicación que exigieron el derrocamiento de Bebianno, ésta fue seguida por un ataque a Bebianno por el hijo de Bolsonaro, Carlos Bolsonaro, un concejal de Río de Janeiro. Él acusó que Bebianno estaba trabajando para derrocar a su padre ya que alegó que el presidente compartió la culpa por el plan. Como resultado, la simpatía de los medios de comunicación y la oposición del PT-PSOL se desviaron de inmediato hacia Bebianno.

El rapidísimo giro se basó enteramente en una sugerencia de los ministros militares visitados por Bebianno después del ataque de Carlos Bolsonaro. Folha y otros medios informaron el 14 de febrero que el general Augusto Heleno (jefe de inteligencia) y el general Fernando Azevedo (ministro de defensa) habían intervenido con Bolsonaro para salvar a Bebianno. Al día siguiente, el diario más antiguo del país, O Estado de S. Paulo, publicó un editorial titulado "Filhocracia" ("Hijocracia"), quejándose de que Bolsonaro estaba actuando bajo la influencia de sus hijos "no elegidos" y que no prestaban atención a los generales en su gabinete, los supuestos estandartes de la democracia brasileña.

Brasil247, el portavoz mediático del PT, decidió sumarse a esta campaña y publicó un artículo de perfil alto y sin firma (lo que pasa por una declaración del comité editorial en el sitio web) que deja en claro la alineación del PT con los medios corporativos. Afirmó que "la prensa conservadora y progresista ha llegado a un consenso de que el gobierno del clan Bolsonaro, donde la familia está por encima de los ministros del estado, es insostenible". Continuó citando a expertos pro-PT que siguen la línea de pensamiento del ejército sobre la “incapacidad” de Bolsonaro.

Más tarde, mientras el PT, el PSOL y el PCdoB maniobraban con la derecha en el Congreso para hacer que Bebianno testificara ante un comité, el editor de Brasil247, Mauro Lopes, escribió un artículo en el que retrataba al Bebianno respaldado por el ejército como una víctima del "neofascismo bolsonarista". Los partidarios de Bolsonaro "iniciaron una campaña de difamación y amenazas tan malas como las dirigidas por ellos contra el PT".

Mientras tanto, el candidato presidencial del PT en 2018, Fernando Haddad, no dejó ninguna duda de que esta alineación con los generales está siendo dirigida por el liderazgo del partido. En un mitin en el estado gobernado por el PT de Ceará, cuyo gobernador, Camilo Santana, está haciendo campaña en apoyo de las propuestas de estado-policíaco de Bolsonaro, incluida una extensión de la definición de terrorismo que abarcaría a las manifestaciones, Haddad declaró a la prensa: "La crisis con el secretario general ha preocupado a todos, a la prensa, a los militares”, y agrega: “La pregunta es ¿quién es el adulto en la sala?”. La elección de estas palabras, que hace eco de la descripción de los generales –que ya no están más– en la Casa Blanca de Trump, no dejó ninguna duda sobre a la orientación de Haddad y el PT hacia los militares.

Un artículo de Cid Benjamin del PSOL en la revista Fórum, en el apogeo de la crisis, también reveló hasta qué punto su partido está involucrado en la operación. Escribió que "frente al festival de la estupidez de los ministros de Bolsonaro día a día, [el vicepresidente general] Mourão ha creado una imagen de razonabilidad". Continuó diciendo que esta imagen se debía a que Mourão "otorgó una audiencia a la CUT" –el sindicato más grande del país, controlado por el PT– y “al reunirse con la Autoridad Palestina, dio una cachetada en la cara de Bolsonaro” debido a la política pro-Israel de Bolsonaro. Concluyó con una indicación de que el PSOL está preparado para ayudar a construir la imagen del general. "Lo único que faltaba era invitarlo [al candidato presidencial del PSOL en el 2018, Guilherme Boulos] a tomar un café", escribió.

En un intento de demostración de fuerza, Bolsonaro se movió el lunes pasado para despedir a Bebianno, no sin antes haber sido acorralado por los ministros militares, que fueron envalentonados por la campaña reaccionaria de los medios de comunicación, quienes lo obligaron a nombrar al general Floriano Peixoto, el adjunto de Bebianno, como el nuevo secretario presidencial. general.

No hay nada progresivo en la unión del PT con los medios corporativos desacreditados y los militares contra el fascistoide Bolsonaro. Le entrega la habilidad de presentarse como víctima de una conspiración. Intenta fortalecer su atractivo fascista y personalista, mientras que, como el propio Trump, involucra a sus hijos en el gobierno. Esta táctica política se está discutiendo con poderosos patrocinadores corporativos y líderes de extrema derecha extranjeros, sobre todo Steve Bannon, con quien otro de los hijos de Bolsonaro, el senador por el estado de São Paulo, Flávio Bolsonaro, mantiene un estrecho contacto.

De manera significativa, a raíz de la desaparición de Bebianno, Bolsonaro buscó expresar una imagen populista presentándose como oponiéndose a la dureza de la reforma de pensiones propuesta por su equipo económico. También solicitó a la Corte Suprema que rechace la alegación del ministro de economía del expresidente Michel Temer de que los camioneros del año pasado "conspiraron contra el bienestar público", que es la acusación central de una demanda que está siendo evaluada por la corte que podría resultar en cargos criminales contra los camioneros.

El objetivo del PT es encubrir las cuestiones relacionadas con el brusco giro a la derecha del sistema político brasileño desde la reelección de Dilma Rousseff de PT en 2014. Este giro a la derecha, tanto bajo el PT como en Bolsonaro, tiene como objetivo el imponer una reestructuración masiva de las relaciones de clase, en primer lugar a través de la llamada "reforma de las pensiones", una medida que el propio Fernando Haddad encabezó como alcalde de São Paulo en el 2016, y una reorientación hacia el imperialismo estadounidense y lejos de China.

(Publicado originalmente en inglés el 25 de febrero de 2018)