El Secretario de Defensa de Estados Unidos apunta agresivamente a China

por Peter Symonds
20 marzo 2019

En su declaración la semana pasada ante el Comité de Servicios Armados del Senado, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Patrick Shanahan, identificó a China como la principal amenaza del país e instó a que se apoye un presupuesto militar masivo de $718 mil millones para el próximo año.

Poco después de reemplazar a James Mattis como secretario de defensa en enero, Shanahan utilizó su primer día completo en el cargo para enfatizar los peligros de la "competencia de la Gran Potencia" y recalcar al personal del Pentágono: "Recuerden: China, China, China".

En su testimonio en el Senado, Shanahan volvió a arremeter contra China y declaró que estaba "modernizando agresivamente su ejército", "robando sistemáticamente la ciencia y la tecnología", "socavando el orden internacional basado en normas" y "construyendo una red internacional de coacción".

Lo que está detrás de esas diatribas es la determinación del imperialismo estadounidense de mantener y extender su hegemonía global. Al convertirse en la segunda economía más grande del mundo, China amenaza con socavar el "orden internacional basado en reglas", que es el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial en el que Estados Unidos dominó y estableció las reglas para promover sus propios intereses económicos y estratégicos.

El enfoque de Shanahan hacia China como principal amenaza es parte integral de las medidas de guerra comercial de la administración Trump contra ese país, que tienen como objetivo garantizar el continuo dominio económico del capitalismo estadounidense. El objetivo de Trump en China es enfatizar en el "pivote de Asia" del gobierno de Obama que buscaba socavar a China diplomática, económica y militarmente.

La declaración de Shanahan está llena de hipocresía. Mientras acusaba a China de expandir su ejército, defendió un presupuesto militar que es cuatro veces mayor que el de China y, de hecho, es mayor que los presupuestos de defensa de los nueve mayores países juntos.

Al señalar la "amenaza" planteada por el arsenal nuclear de China, que es muy pequeño en comparación con la de EUA., Shanahan solicitó otros 14.000 millones de dólares para mejorar misiles nucleares y aviones de guerra y submarinos con capacidad nuclear del Pentágono. Se gastarán $13,6 mil millones adicionales en sistemas de misiles antibalísticos que son parte integral de los planes militares para luchar en una guerra nuclear.

El presupuesto también exige enormes gastos para expandir y mejorar las capacidades militares de los EUA para la guerra en el espacio y la cibernética, así como áreas más tradicionales de la fuerza aérea, el ejército y la marina. Se gastarán más de $7 mil millones en investigación militar centrada en "la lucha de alto nivel", es decir, guerras contra países grandes como China y Rusia. El objetivo declarado es garantizar que Estados Unidos tenga "el ejército más letal del mundo".

La acusación de Shanahan de que China está "robando sistemáticamente tecnología estadounidense y de sus aliados" es paralela a las demandas formuladas por la administración Trump como parte de un acuerdo comercial con China. Las acusaciones sin fundamento de espionaje y robo, en las que participan todos los países, incluido Estados Unidos, son simplemente el pretexto para que este insista en que China desmantele programas, como "Hecho en China 2025", que amenazan con desafiar el dominio tecnológico de los Estados Unidos.

En cuanto a la construcción de una "red internacional de coerción", los Estados Unidos se han involucrado continuamente en guerras durante el último cuarto de siglo para imponer sus intereses utilizando sus alianzas y asociaciones militares establecidas hace mucho tiempo. Las acusaciones de que Beijing está utilizando préstamos e incentivos económicos para extender su alcance militar se tornan insignificantes en comparación con la red mundial de bases militares de Washington.

Además, bajo Obama y ahora Trump, Estados Unidos ha fortalecido sistemáticamente las alianzas en toda Asia para rodear efectivamente a China en su preparación para la guerra. "Comenzando en el Indo-Pacífico, nuestro teatro prioritario", declaró Shanahan, "continuamos buscando muchos caminos y crredores manteniendo fuertes nuestras alianzas de décadas y fomentando alianzas cada vez mayores". Se jactó de que EUA logró "avances históricos" en 2018 en relación con Vietnam con una primera visita de un portaaviones de EUA e India con conversaciones estratégicas de primer nivel inaugurales.

El fortalecimiento de las alianzas ha ido de la mano con una acumulación militar estadounidense en toda la región del Indo-Pacífico. Para el próximo año, el Pentágono planea tener el 60 por ciento de sus activos aéreos y navales en Asia. Las grandes bases militares existentes en Japón, Corea del Sur y Guam se han complementado con varios acuerdos de base en toda la región, incluso en Australia, Filipinas, India y Singapur.

Estados Unidos también ha intensificado sus provocativas operaciones de "libertad de navegación" en el Mar de China Meridional para desafiar directamente los reclamos marítimos de China en aquellas aguas estratégicas. A principios de este mes, el almirante Philip Davidson, comandante del Comando Indo-Pacífico de los EUA declaró que está decidido a seguir siendo una "potencia continua en Pacífico" ante la expansión de la actividad militar china en el Mar de China Meridional. Alegó que esto constituía un peligro para los flujos comerciales y la actividad comercial en la región.

De hecho, la administración de Obama transformó el Mar de China Meridional en un peligroso punto de inflamación. La secretaria de Estado Hillary Clinton declaró que Estados Unidos tenía un "interés nacional" en lo que habían sido disputas territoriales regionales de bajo perfil. Desde entonces, EUA ha impulsado su actividad militar en el Mar de China Meridional y ha realizado operaciones navales y aéreas que se introducen directamente en las aguas y el espacio aéreo reclamado por China.

La acumulación y las actividades militares de los EUA en esa región representan una amenaza militar directa para China, que depende de sus rutas marítimas para sus enormes importaciones de energía y materias primas de Oriente Medio y África. Las aguas de aquel mar están directamente adyacentes a las principales bases militares en el sur de China, en particular las bases navales en la isla de Hainan.

La semana pasada, la Fuerza Aérea de EUA voló dos bombarderos estratégicos B-52H sobre el Mar de China Meridional, solo 10 días después de otra "misión de entrenamiento de rutina" que involucró a dos B-52 cerca de la costa de China. Un portavoz de la Fuerza Aérea se negó a confirmar o negar si los bombarderos con capacidad nuclear transportaban una carga nuclear.

Si China realizara un "ejercicio de entrenamiento" similar en el espacio aéreo internacional frente a la costa de California cerca de las bases militares de los Estados Unidos, la respuesta en Washington sería una furiosa denuncia y amenazas de represalias.

No hay nada benigno en la acumulación de militares estadounidenses y las provocaciones en Asia contra China. EUA, que ya viene librando una guerra comercial contra China, se está preparando activamente para una guerra de "gran magnitud" contra una potencia nuclear armada con el fin de frenar su declive histórico y apuntalar su dominio global.

(Publicado originalmente en el 19 de marzo de 2019)