“Nos tratan como hombres de las cavernas. No les importa si vivimos o morimos”

Mineros de cobre de Arizona en huelga decididos a continuar lucha

por Evan Blake y Jerry White
31 diciembre 2019

El domingo marcó la undécima semana de la huelga de casi 2.000 mineros del cobre contra ASARCO LLC, propiedad del Grupo México, con sede en la Ciudad de México, el tercer mayor productor de cobre del mundo. La huelga, que comenzó el 13 de octubre, ha frenado la producción en gran medida en tres minas a cielo abierto y una planta de fundición en Arizona, así como en una refinería en Amarillo, Texas. ASARCO ha traído esquiroles para reanudar la producción en las tres minas, mientras que la planta de fundición y la refinería permanecen cerradas.

Mineros de cobre de Asarco en la entrada a la mina Ray

Las negociaciones para un nuevo contrato se han mantenido estancadas desde noviembre de 2018, cuando expiró el contrato anterior de 14 meses. A principios de octubre, ASARCO reveló su “última y final oferta”, que equivalía a un ultimátum en el cual los mineros aceptaban un futuro de pobreza, mala salud y condiciones de trabajo inseguras. La compañía exige que los trabajadores extiendan su congelación salarial de una década por cuatro años más y acepten más del doble de sus contribuciones para su seguro médico, así como una congelación de sus pensiones.

Ante este asalto de la corporación, una coalición de nueve sindicatos, liderada por el United Steelworkers (USW) y Teamsters, ha limitado la huelga a denuncias de “prácticas laborales injustas”. En lugar de atacar las demandas hechas por ASARCO de que los trabajadores concedan beneficios enormes, los sindicatos simplemente exigen que la empresa negocie de buena fe bajo los auspicios de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, siglas en inglés).

Esta estrategia tiene como objetivo debilitar a los mineros en huelga y evitar que amplíen su lucha a toda la industria del cobre. Los sindicatos han impuesto una orden de mordaza a los trabajadores, exigiendo que no discutan los problemas económicos que motivaron la

huelga. Los sindicatos pueden suspender la huelga en cualquier momento alegando que ASARCO está negociando de manera justa y enviando a los mineros a trabajar sin resolver ninguno de los problemas económicos. Mientras tanto, la compañía tiene la capacidad de despedir a los trabajadores en huelga y reemplazarlos de manera permanente.

Un equipo de reporteros del WSWS habló con mineros en huelga la semana pasada en la enorme mina a cielo abierto Ray 1, en las afueras de Kearny, Arizona, para discutir sobre sus condiciones de trabajo y sus pensamientos sobre la lucha. La mina, que se abrió en 1880, se extiende por varios kilómetros en cada dirección y contiene una de las mayores reservas de cobre en los Estados Unidos.

Tanis, un minero con 38 años en ASARCO, dijo: “Estamos luchando por la próxima generación. Están tratando de quitarnos nuestros salarios, beneficios de salud y pensiones. ASARCO inició Grupo México. Después de que entraron y se hicieron cargo, no nos han dado aumentos. No ayudan a las comunidades, todo el dinero es solo para ellos. Quieren congelar nuestras pensiones y no pagarnos nada más por el tiempo adicional que trabajamos. Quieren mantenernos en un día laboral de 10 a 12 horas, cuando teníamos turnos de ocho horas hace solo un par de años”.

Cody, un mecánico de pala y taladro con 12 años de experiencia

Cody, un mecánico de pala y taladro con 12 años en ASARCO, habló sobre las demandas reaccionarias que la compañía está haciendo. D ijo: “Están tratando de darnos un aumento mínimo y aumentar nuestros costos de seguro, lo que técnicamente sería un recorte salarial para nosotros. Estamos tratando de obtener mejores salarios y seguros, y también estamos luchando por las personas que ya están jubiladas, porque están tratando de quitarles sus pensiones.

“La compañía está tratando de quebrarnos para que puedan hacer lo que quieran. Están tratando de hacerlo para que no sea soportable. Van hacia atrás, no avanzan. Tenemos que mantenernos fuertes con todos los demás y mostrarles que estamos determinados y hablamos en serio”.

Cody también denunció el calor extremo que enfrentan los trabajadores cuando trabajan en el verano. “En verano hace mucho calor”, dijo. "Llega a 54 grados en el fondo del pozo”.

Además del calor, los trabajadores enfrentan otros problemas graves de seguridad en sus lugares de trabajo, así como la contaminación ambiental en las comunidades cercanas donde viven. Se ha encontrado que los niveles de plomo y arsénico en el aire sobre las minas de cobre de la región son de 60 a 80 veces superiores a los niveles “seguros”, debido al daño ambiental causado por ASARCO durante décadas.

Mineros de Asarco en la línea de huelga

Dino, un minero con 18 años en la compañía, comentó: “Muchos hombres que conozco que se jubilaron murieron justo después de cáncer. Me diagnosticaron cáncer y nadie de la compañía vino a preguntarme cómo estaba. Allí dentro enfrentamos químicos, polvo y estrés. Estoy tratando de retirarme en un par de años, así no muero como los demás que conozco. Quieren quitarnos nuestras pensiones, pero nadie puede sobrevivir con $1,000 al mes”.

Un trabajador veterano describió las condiciones inseguras: “Respiramos polvo todo el día. Ha habido un puñado de muertes en este lugar. Cuando nos sentamos en el asiento de los camiones de transporte, no puedes ver 11 metros frente tuyo. No se puede ver 28 metros a la derecha, 10 metros a la izquierda. Si hay alguien ahí, fuera de su línea de visión, puedes aplastarlo. Además de eso, los contratistas que conducen aquí no respetan las reglas. Tratan de pasarnos en las intersecciones, y podrían ser aplastados fácilmente”.

Otro trabajador dijo: “Nos tratan como hombres de las cavernas. No les importa si vivimos o morimos”.

Seguridad en mina Ray

Los camiones de transporte de mineral que operan los mineros pesan aproximadamente 320 toneladas y han sido citados repetidamente como una causa de la muerte de mineros en horribles accidentes causados por sus puntos ciegos. En 1998, la Administración de Salud y Seguridad en Minas (MSHA, siglas en inglés) descubrió que 120 mineros fueron asesinados y 1,377 heridos entre 1987 y 1996 debido a tres causas principales, una de las cuales fue “áreas ciegas en equipos móviles autopropulsados”. Mientras que las corporaciones mineras gastan más de $1 millón en cada camión de transporte, se han negado a gastar unos pocos miles de dólares para instalar equipos de cámara básicos en los camiones para mejorar su seguridad, mientras que MSHA no ha ordenado que lo hagan.

Compuesta principalmente por trabajadores blancos y latinos, la mayoría de los que estaban en la línea de piquetes de la mina Ray expresaron su apoyo a las políticas socialistas y hostilidad hacia Trump y el sentimiento antiinmigrante que busca cultivar. En general, el sentimiento de los trabajadores era internacionalista, y muchos mineros denunciaron a Grupo México por permitir que murieran 65 mineros, mientras recuperaron los cuerpos de solo dos, después de la explosión de 2006 en la mina Pasta de Conchos en México. Varios mineros también hablaron sobre el creciente número de huelgas, en particular de enfermeras y docentes en los últimos años.

A diferencia de este internacionalismo, los burócratas del USW han promovido el nacionalismo económico a lo largo de la huelga en un intento de separar a los trabajadores de ASARCO de sus hermanos y hermanas de clase internacionalmente. En una protesta el 16 de diciembre, Karla Schumann, secretaria-tesorera del sindicato Teamsters Local 104, hizo una declaración indicando: “Grupo México es una compañía deshonesta que cree que puede ignorar las leyes laborales de los Estados Unidos, violar las normas laborales internacionales, explotar peligrosamente el medio ambiente y abusar de los trabajadores estadounidenses y sus comunidades como lo hacen en México”.

Los mineros en huelga denuncian a un rompehuelgas mientras deja la mina Ray

En realidad, como con la mayoría de las empresas transnacionales, Grupo México está controlada en gran parte por Wall Street, incluidas las firmas de inversión Fidelity, Vanguard y Lazard.

Muchos de los mineros que hablaron con WSWS fueron muy críticos de los sindicatos, y señalaron que obligan a los trabajadores a pasar por el proceso degradante de solicitar una subvención por dificultades económicas solo para obtener tarjetas de alimentos y gas. Cuando nuestro reportero explicó que el USW tiene al menos $150 millones en su fondo de huelga, un trabajador comentó: “¡Podrían administrar su propio banco!”. Cuando el WSWS enfatizó que este es el dinero de los trabajadores, el mismo minero respondió: “Sí, así como estos son nuestros trabajos”, lo que implica que los mineros no tienen control sobre ninguno de los aspectos de sus vidas.

Al discutir el papel de los sindicatos, los reporteros del WSWS elaboraron una estrategia de lucha para los mineros basada en la elección de sus propios comités de huelga independientes, una perspectiva que despertó un gran interés. Los mineros son conscientes de que permanecen aislados debido a las políticas de los sindicatos y están tratando de romper ese aislamiento.

Muchos trabajadores agradecieron a nuestros reporteros por cubrir su huelga, señalando que la prensa local en Phoenix —la sexta ciudad más grande de los Estados Unidos— no había escrito ni un solo artículo sobre su lucha de varios meses. Muchos trabajadores expresaron su desprecio por el Partido Demócrata y el Republicano, mientras que algunos tienen ilusiones en Bernie Sanders o pensaron que Trump era ajeno al sistema y estaba “drenando el pantano” en Washington.

Un minero veterano declaró enfáticamente: “A los ricos no les importa nada. Los políticos están en sus bolsillos, ya sea Trump o los demócratas”.

Otro minero dijo: “No importa si somos demócratas, republicanos, conservadores, socialistas, todos nosotros creemos firmemente en no ser esquiroles. Todos crecimos en los sindicatos. Estamos luchando el uno por el otro. No importa en qué partido creas por aquí, todos trabajamos excesivamente”.

La sección norte de la masiva mina Ray

Muchos mineros dijeron que eran mineros de segunda y tercera generación, y que habían trabajado para compañías que fueron adquiridas por Phelps Dodge, Freeport u otras compañías mineras.

Tanis dijo: “Recuerdo la huelga del 83 [Phelps Dodge] en Morenci. Esa fue una desagradable. Las familias se dividieron entre rompehuelgas y esquiroles. Hasta el día de hoy, no se hablan entre ellas”.

Hablando del la amenaza de ASARCO contra sus beneficios jubilatorios, un joven trabajador con ocho años en la compañía dijo: “En lo que a ellos respecta, vivimos demasiado tiempo. Los trabajadores se jubilan y viven hasta los 92 años. Si fuera por ellos, moriríamos uno o dos años después de jubilarnos”.

Continuó: “En todas partes donde he trabajado, están recortando las pensiones, por lo cual todo lo que podemos hacer es tratar de perseguir los dólares, obteniendo los mejores salarios que podamos. Si estás en un 401K y ganas $15/hora, no puedes sobrevivir, no puedes pagar tu atención médica, no puedes darte el lujo de jubilarte. Entonces, solo decimos: “No lo toleraremos más”.

“Desde que he estado aquí, ha sido una lucha sin parar por un contrato. Tienen un sistema salarial de dos niveles aquí. No es un 50 por ciento como en la industria automotriz, pero se puede tener un trabajador que gana $21.50 trabajando justo al lado de otro que gana $27.50 haciendo el mismo trabajo”.

Los mineros también describieron cómo ASARCO ha reducido los fondos para los servicios comunitarios locales en Kearny, incluido el cierre de una piscina y una biblioteca, y la discusión sobre la desincorporación de la ciudad.

Hablando con los residentes en Kearny, los reporteros del WSWS se encontraron con una maestra de Arizona cuyo esposo solía trabajar en ASARCO. Dijo que los maestros apoyaban a los huelguistas de ASARCO. “Mi esposo no podía quedarse allí porque no les importaba, no pagaban lo suficiente a los trabajadores”, dijo. “Ahora quieren sacar dos veces más de su bolsillo para gastos de atención médica. Grupo México no se preocupa por Kearny, están cortando los servicios. Cuando los maestros estaban en huelga, los mismos maestros lanzaron la huelga, no los sindicatos. Los sindicatos abandonaron a los trabajadores”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 30 de diciembre de 2019)