Avance hacia una posible vacuna del COVID-19 vuelve más urgentes las medidas para detener la propagación del virus

11 noviembre 2020

El anuncio de Pfizer y su socio alemán BioNTech el lunes de que hicieron progreso en el desarrollo de una vacuna efectiva contra el COVID-19 es un acontecimiento prometedor y alentador. Hace aún más necesario que se tomen medidas urgentes para contener la propagación del virus y salvar vidas hasta que la vacuna esté disponible de forma generalizada.

Pfizer anunció que los pacientes en las pruebas clínicas que recibieron dos inyecciones de la vacuna, separadas por tres semanas, tuvieron 90 por ciento menos casos de COVID-19 que un grupo de control. En comparación, la vacuna anual típica para la influenza es entre 40 a 60 por ciento efectiva.

Pfizer’in New York’ta bulunan küresel merkezinin dışından geçen yayalar, 9 Kasım 2020 Pazartesi. (AP Photo/Bebeto Matthews)

Las conclusiones se basaron en los datos iniciales de un ensayo clínico de más de 43.538 participantes, que fueron examinados por una junta independiente, pero que aún no se han hecho públicos. La empresa tiene la intención de solicitar una autorización de uso de emergencia una vez que la mitad de los participantes en el estudio hayan sido observados por cuestiones de seguridad durante al menos dos meses, en algún momento de la tercera semana de noviembre.

Si se aprueba, la vacuna de Pfizer (así como la que está desarrollando su rival Moderna) sería la primera vacuna de ARNm de uso generalizado. Esto abriría una nueva era para el tratamiento rápido de las enfermedades infecciosas con toda una nueva clase de vacunas de bajo costo.

El progreso hacia una vacuna es una noticia alentadora. Sin embargo, aún quedan preguntas y problemas significativos.

En su informe sobre la vacuna, la revista médica Stat señaló que “aún no hay información sobre si la vacuna previene los casos graves, el tipo que puede causar hospitalización y muerte”. Tampoco hay información todavía sobre si impide que las personas sean portadoras del virus que causa el Covid-19, el SARS-CoV-2, sin síntomas”. Esto último sería fundamental para determinar la eficacia de la vacuna en la reducción de las tasas de transmisión.

También es todavía demasiado pronto para decir por cuánto tiempo protege contra una infección. Stat también señaló que los resultados anunciados por Pfizer y BioNTech aún no han sido revisados por científicos ni publicados en una revista médica.

Si los resultados iniciales se mantienen en pie, incluso en las mejores condiciones, Pfizer dijo que solo tendrá 50 millones de dosis disponibles a finales de año, y que se producirán 1.300 millones en 2021. La vacuna debe ser almacenada a temperaturas súper frías, lo que podría hacer extremadamente difícil de entregar en muchos lugares.

Además, la disponibilidad y la distribución de la vacuna se verán obstaculizadas por la subordinación de la producción a los motivos de lucro de las gigantescas empresas farmacéuticas y los intereses en conflicto de los Estados nacionales rivales.

Dicho esto, parece que se están haciendo progresos. El director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, Dr. Anthony Fauci, señaló que los resultados iniciales de Pfizer también son un buen augurio para la vacuna que está desarrollando la empresa de biotecnología Moderna y los Institutos Nacionales de Salud con una tecnología similar. El Ministerio de Salud ruso emitió un comunicado indicando que su vacuna Sputnik V también tendría una eficacia superior al 90 por ciento.

Todo esto significa que una vacuna efectiva estará probablemente disponible para su amplia distribución en algún momento del próximo año.

El progreso hacia una vacuna hace aún más criminal la política de “inmunidad colectiva” que está siendo implementada por los Gobiernos de todo el mundo. A medida que se comienza a ver la luz al final del túnel, el argumento de que es necesario “vivir con el virus” se vuelve absolutamente inaceptable.

La noticia de la vacuna llega cuando la pandemia está repuntando en los Estados Unidos y Europa. Estados Unidos han superado los 10 millones de casos y, en cuestión de días, un cuarto de millón de personas habrá muerto. Hasta el lunes, 43 estados reportaron un 10 por ciento más de nuevos casos de COVID-19 que la semana anterior.

A pesar de este desastre, no hay ningún plan para contener la pandemia. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien permanecerá en el cargo por lo menos dos meses y medio más, ha abogado públicamente por la “inmunidad colectiva”, prácticamente declarando que la propagación de la enfermedad es un bien positivo. El presidente electo Joe Biden ha rechazado los llamamientos a cierres más generalizados.

Mientras que el Reino Unido, Francia y Alemania han anunciado restricciones menores a bares y gimnasios, se han negado categóricamente a cerrar lugares de trabajo no esenciales como fábricas y escuelas.

El estado catastrófico actual de la pandemia es la consecuencia directa del hecho de que la política gubernamental no ha sido determinada por consideraciones de salud pública sino por los intereses de lucro. Una vez que se aseguró el rescate de los bancos en marzo, la clase gobernante se dedicó a implementar su política de regreso al trabajo.

Como resultado, cientos de miles de personas han muerto. Si no se toman medidas de emergencia ahora, cientos de miles más morirán antes de que una vacuna esté ampliamente disponible.

¡La pérdida de vidas sin sentido debe ser detenida! Los negocios no esenciales deben cerrarse, con una compensación completa a los trabajadores por los salarios perdidos y a los pequeños empresarios por los ingresos perdidos debido a la pandemia. La terrible elección entre arriesgar la vida y el sustento no puede ser aceptada.

En los casos en que la producción sea esencial para el funcionamiento de la sociedad, comités de seguridad de los trabajadores y los profesionales de la salud deben aplicar condiciones de trabajo seguras, sin ninguna consideración por las ganancias de las empresas.

Debe haber una inversión masiva en la infraestructura de salud pública, incluyendo pruebas universales, rastreo de contactos y tratamiento gratuito para todos. Una vez que una vacuna esté disponible, debe ser distribuida libremente y no estar sujeta a los intereses de lucro de las corporaciones privadas o a la competencia de los Estados nación.

La clase obrera debe intervenir ahora para garantizar que cientos de miles de personas no mueran innecesariamente en las siguientes semanas y meses porque los capitalistas quieren sus ganancias.

(Publicado originalmente en inglés el 10 de noviembre de 2020)

Andre Damon

 

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